El 1 de diciembre de 2010 se dió inicio a las novenas en el marco de la celebración de la navidad y las actividades de desarrollo institucional y en su apertura estuvo presente el señor Obispo de  Palmira EDGAR DE JESUS GARCIA quien inició con su bendición al pesebre la celebración que conduce al nacimiento del hijo de Dios.

El  señor Obispo dentro de la charla que orientó a los directivos y docentes de la Institución Educativa enfatizó en que: “Todos debemos ser sensibles a la llamada de la vida y al clamor de la sangre derramada que se eleva hasta Dios”.

Con la participación del señor Obispo reafirmamos al interior de la Institución el compromiso cristiano y el compromiso social que como educador se tiene en la sociedad actual y en especial con la comunidad educativa de la Institución CÁRDENAS CENTRO.

El señor Obispo nos participó del siguiente documento, el que compartimos con nuestra comunidad educativa:

MENSAJE DE LOS OBISPOS CATÓLICOS DEL VALLE DEL CAUCA

LA LLAMADA DE LA VIDA

Los Obispos Católicos del Valle del Cauca nos preguntamos: ¿cómo reaccionan ante la violencia y los asesinatos nuestras comunidades? ¿Será que estamos en plan de resignación y renuncia, de miedo y silencio, en vez de hacer sentir nuestro compromiso de conciencia y de fe, de hombres y mujeres civilizados, ante las balaceras y hechos criminales que se están dando? ¡NO PODEMOS CAER EN LA IMPOTENCIA Y PASIVIDAD DE QUIENES SE SIENTEN AJENOS A LOS HECHOS, DE MEROS ESPECTADORES O, PEOR AÚN, DE QUIENES JUSTIFICAN CON UN “ALGO DEBÍAN” O “ES MERO AJUSTE DE CUENTAS”. Todos debemos ser sensibles a la llamada de la vida y al clamor de la sangre derramada que se eleva hasta Dios. Todos debemos unirnos en la protesta social ante quienes cometen estas atrocidades y en la solidaridad con los que sufren las heridas y la pérdida de seres queridos. Llamamos a nuestras feligresías, en parroquias e instituciones, y a toda la sociedad del Valle del Cauca, a que revisemos nuestra capacidad de reacción y venzamos el sopor y la fatiga moral por tantos años y tan abrumadoras realidades de violencia en nuestro suelo.

En este tiempo litúrgico del Adviento, que nos prepara a la celebración anual del nacimiento de La Vida, en las fiestas de Navidad y de Epifanía, la luz se convierte en lenguaje visible que expresa nuestra voluntad de vivir y de compartir la propia vida en paz y unidad. Invitamos a no quedarnos en lo meramente externo, sino a personalizar nuestra mirada a la luz. Que el rayo del Amor de Dios hecho hombre penetre en nosotros y supere el ambiente de desprecio que, dolorosamente, no pocos manifiestan por su vida y la de los demás. Convocamos, con la fuerza que la devoción a la Virgen María despierta en los corazones creyentes, a HACER DEL ALUMBRADO Y VIGILIA DEL SIETE DE DICIEMBRE UNA JORNADA MASIVA EN CADA COMUNIDAD PARROQUIAL POR EL AMOR AL DON DE LA VIDA.

Porque toda vida humana es don de Dios y responsabilidad nuestra. Dios nos hace MINISTROS DE LA VIDA HUMANA, desde su inicio en la fecundación, hasta su muerte como retorno al Amor Eterno, dispuesto por Él mismo.

La vida humana es un don que debe ser amado, un bien que debe ser servido, un derecho que debe ser tutelado y una gracia que debe ser acogida y promocionada. Este ha de ser el sentir de toda persona y de la entera sociedad humana. De ello depende nuestro futuro y el de nuestros hijos. En ello se fundamentan la verdadera paz y la auténtica felicidad.

Los bendecimos con afecto de hermanos en el Señor.
+ JUAN FRANCISCO SARASTI J.  Arzobispo de Cali

+ DARÍO DE JESÚS MONSALVE M.   Arzobispo Coadjutor de Cali

+ HÉCTOR EPALZA QUINTERO    Obispo de Buenaventura

+ HERNÁN GIRALDO JARAMILLO    Obispo de Buga

+ EDGAR DE JESÚS GARCÍA G.   Obispo de Palmira

+ JOSÉ ALEJANDRO CASTAÑO A.   Obispo de Cartago

+ JOSÉ DANIEL FALLA ROBLES   Obispo Auxiliar de Cali

Los docentes del equipo de Ciencias Sociales organizaron la jornada y se lucieron con una hermosa novena.  En las siguientes imagenes se aprecian otros momentos de la jornada de trabajo.