La educación también se fortalece cuando los estudiantes juegan, descansan, conviven y aprenden a cuidar de sí mismos y de los demás.
En muchas ocasiones se piensa que el descanso escolar es simplemente un espacio para que los estudiantes jueguen mientras esperan el inicio de la siguiente clase. Sin embargo, cuando este momento se organiza con intencionalidad pedagógica, se convierte en una oportunidad para fortalecer el aprendizaje, la convivencia y el bienestar integral de los niños y las niñas.
La escuela es mucho más que un lugar donde se desarrollan contenidos académicos. Es un escenario de formación integral donde se construyen amistades, se fortalecen valores, se desarrollan habilidades para la vida y se aprende a convivir en sociedad. Por ello, cada momento de la jornada escolar posee un propósito educativo, incluso aquellos destinados al descanso y la recreación.
En este contexto, la pausa pedagógica adquiere un importante valor formativo, pues favorece el desarrollo integral de los estudiantes al promover el autocuidado, la sana convivencia, el bienestar físico y emocional, así como el fortalecimiento de competencias sociales y ciudadanas. Esta visión encuentra respaldo en el Decreto 0277 de 2025, el cual orienta a las instituciones educativas en la organización de estos espacios como una estrategia para proteger a los estudiantes, prevenir situaciones de riesgo y garantizar ambientes escolares seguros durante la jornada académica. De esta manera, la pausa pedagógica deja de ser un simple tiempo de descanso para convertirse en un escenario educativo que complementa los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En la Institución Educativa Cárdenas Centro, esta estrategia se desarrolla con los estudiantes del grado 4-1 de Básica Primaria, jornada tarde, quienes participan activamente en espacios de descanso organizado mediante juegos tradicionales y de mesa. Estas actividades favorecen el desarrollo de habilidades cognitivas, sociales y emocionales, fortalecen la convivencia escolar y permiten que el tiempo de descanso se convierta en una experiencia significativa para aprender, compartir y cuidar de sí mismos y de los demás.
Un descanso que también educa
Después de varias horas de concentración, el cerebro necesita recuperarse. La pausa pedagógica favorece el descanso activo, mejora la atención, la memoria, la creatividad y el rendimiento escolar. Además, fortalece competencias ciudadanas como el respeto, la solidaridad, la empatía y la resolución pacífica de conflictos.

Más seguridad para nuestros estudiantes
Mantener a los estudiantes reunidos en un espacio organizado y bajo acompañamiento docente permite una mejor supervisión, disminuye desplazamientos innecesarios y reduce el riesgo de accidentes. Esta organización fortalece la cultura del autocuidado y la corresponsabilidad.

Volver a disfrutar de los juegos tradicionales
Los juegos de mesa y tradicionales como el ajedrez, dominó, el dominó, parqués, el bingo, el uno, la lotería, el rompecabezas, el yenga y otros juegos de estrategia y cooperación permiten que los estudiantes desarrollen habilidades cognitivas como la atención, la memoria, el razonamiento lógico, la concentración y la toma de decisiones, el trabajo en equipo y la sana convivencia. Al mismo tiempo, fortalecen competencias sociales al enseñar a respetar turnos, aceptar reglas, trabajar en equipo, resolver conflictos de manera pacífica y valorar tanto el triunfo como la derrota con respeto y madurez.

Una pausa que fortalece la convivencia
Estos espacios permiten a los docentes acompañar más de cerca las dinámicas sociales de los estudiantes, fortalecer el sentido de pertenencia y promover ambientes respetuosos e inclusivos.
La implementación de esta estrategia con los estudiantes del grado 4-1 ha permitido fortalecer la integración del grupo, mejorar las relaciones interpersonales, promover el respeto por las normas de convivencia y ofrecer alternativas recreativas que favorecen el aprendizaje y el bienestar. Cada pausa pedagógica se convierte en una oportunidad para educar desde el juego, el diálogo, la cooperación y el cuidado mutuo.
En la Institución Educativa Cárdenas Centro se desarrolla la estrategia de pausa pedagógica en concordancia con lo establecido en el Decreto 0277 de 2025, el cual orienta la organización de estos espacios como una oportunidad para promover el bienestar, la convivencia escolar y la protección integral de los estudiantes durante la jornada académica. Esta medida fortalece la supervisión de los estudiantes, favorece la prevención de situaciones de riesgo y consolida ambientes escolares seguros.

Compromiso de toda la comunidad educativa
La participación de directivos, docentes, estudiantes y familias hace posible que la pausa pedagógica sea un escenario para educar desde el juego, el bienestar y la convivencia. Porque aprender también significa compartir, cuidar y convivir.

Recuerda
Educar no ocurre únicamente cuando se explica una lección frente al tablero. También se educa cuando se enseña a respetar un turno, a aceptar una derrota con dignidad, a colaborar con un compañero o a cuidar del otro. La pausa pedagógica demuestra que cada momento de la jornada escolar puede convertirse en una oportunidad para formar mejores seres humanos.
Por: María Miledy Soto Lenis
Docente de Básica Primaria
Institución Educativa Cárdenas Centro – Palmira, Valle del Cauca








